Apartamento 18

A Eladio no le gustan los contratiempos, menos hacer esperar a la gente. Tomó las llaves y se puso la gabardina. Desde la entrada de su apartamento bajó los 39 escalones que lo llevan a la puerta principal del edificio, odia los ascensores. Hizo el intento de salir, pero su reflejo sobre el vidrio lo detuvo: olvidó su sombrero.

Apartamento 56

Rosita es la nueva del piso 7, se pasó apenas hace 15 días, viene de un pueblo al norte de la capital, tan solo tiene 19 años y es su primera vez viviendo sola. Hoy sus papás vienen a visitarla llegarán en el bus de las 3:15 p.m. Sí ese mismo, el que se acaba de accidentar entre Los Chiles y Ciudad Quesada.

Apartamento 22

Evangelina vive en el apartamento 22 desde hace más de una década. La primera vez que llegó al edificio el arrendatario le ofreció el apartamento 5, cerca de la entrada, pero ella simplemente no le gustan los números impares. Todos los 6 de cada mes a las 20:00 horas saca su tarot e intenta leer en cada carta su futuro.

Apartamento 37

El matrimonio Rodríguez Soler tiene ocho años de casados; poco convencional, ella es dos años mayor que él. No pueden tener hijos. Las noches a veces terminan en guerras civiles, él durmiendo en la sala y ella sollozando en el cuarto. Todos los viernes aplican diplomacia, ponen en pausa sus conflictos y juntos salen a cenar. Hoy, viernes, se rompió el decreto de cese al fuego, ella no está, la monotonía la ha llevado al olvido.

Apartamento 8

Enrique ha olvidado contar las veces que su cama permanece vacía. María, su difunta esposa, le encantaba tener flores en sus 50 m2 de hogar. Hoy al florero lo encontramos sin agua, y los pétalos de las últimas margaritas, se le han encarnado al mantel de la mesa del comedor.

Apartamento 12

Anselmo siempre ha sido considerado el viejo insoportable del edificio, su poca paciencia con los niños de los vecinos que además se juntan con sus ademanes y malos modos. Vive en el apartamento 12 porque sus hijos que mensualmente pagan su renta, pero que hace más de 10 años y medio que no lo ven. Al amargado Anselmo le borraron la sonrisa el día que Milagros lo dejó.

Apartamento 101